jueves, 8 de septiembre de 2016

Me enveneno de azules...en la biblioteca



La Biblioteca de Stuttgart (Alemania)


Que nadie tuerza el gesto que este post no es otro revival ochentero para talluditos, aunque lo iniciemos hablando de cine de los 80. Fue durante esa década cuando se puso de moda en muchas películas, vídeos y anuncios de televisión; un estilo de iluminación y fotografía saturada de tonalidades azuladas. Puestos a buscar culpables, es muy posible que gran parte de responsabilidad recaiga sobre una generación de cineastas formados en la publicidad, que precisamente en esa época arribaron al cine. Y entre todos ellos un nombre: el de Ridley Scott.


Ya se está rodando la segunda parte de Blade Runner, ¡qué ganas y qué miedo!


El esteticismo del director de Blade Runner o Alien marcó una época con su fotografía saturada de tonos azules, ventiladores, flous y vapores; que cargaban las atmósferas por las que se movían sus personajes. Su influencia podía verse en todas partes; y aunque no fuera el único responsable, si que se puede decir que en este caso lo llevaba en la sangre (roja se supone, no se le conocen antecedentes en la nobleza); porque su difunto hermano Tony Scott, llevó al paroxismo la tendencia en películas propias como El ansia o Top gun

Aunque si bien los Scott popularizaron (abusaron) de los azules, puestos a buscar antecedentes, no hay que irse tan lejos. En 1969, en nuestro país el director Francisco Regueiro estrenaba el drama Me enveneno de azules (nombre adoptado por un grupo indie), protagonizado por Junior, y una Charo López, impresionantemente guapa. Un título de lo más premonitorio para lo que estaba por venir.

Una bellísima Charo López envenenándose de azules



Hanna-Barbera lanzó la célebre adaptación animada de los tebeos de Peyo, Los Pitufos, precisamente nada más empezar la década en cuestión, en 1981. ¿Qué? ¿todavía queda algún escéptico que siga creyendo que lo de los 80, y el color azul era una mera casualidad?, ¿no suena a una confabulación secretamente orquestada por Reagan y Tatcher, para infiltrarnos el neoliberalismo de manera perenne en las neuronas?) ¿Qué qué nos pasa con el azul? Pues que han demostrado que es mucho más eficaz que los rabos de pasas para implantarnos algo en la cabeza.


La pasión de China Blue de 1984: otra desquiciada película de Ken Russell con
 Kathleen Turner (mito erótico de los yuppies)


True blue de Madonna: ¿fueron o no 
fueron azules los 80?

Según las últimas investigaciones,  la luz azul estimula el cerebro incentivando poderosamente la memoria.

Lo dicen los científicos del Instituto del Cerebro Peter O'Donnell Jr. de la Universidad de Texas Suroeste: activa la dopamina en la zona de nuestro cerebro (el locus cerúleo, no podía tener otro nombre) que aumenta nuestra memoria en el momento en que acontece algo; y también a posteriori, a la hora de recuperar esos recuerdos.

Actualmente se encuentran enfrascados en determinar si este descubrimiento podría ayudar a estudiar sin esfuerzo. Los flexos con bombillas azuladas van a estar a la orden del día a partir de ahora.



Terciopelo azul de David Lynch (1986) azulando aún más los 80

Acero azul, policíaco muy interesante de 1989




David Bowie en el vídeo de
Blue Jean del año (¡oh sorpresa!)
1984
Y al enterarnos de la noticia no hemos podido más que pensar en cuál será la próxima petición que va a inundar nuestros buzones de sugerencias en épocas de exámenes.

Seguro que la pálida tonalidad azulada de algunas de nuestras columnas no resultará suficiente a las masas estudiantiles que abarrotan nuestras salas cual aves migratorias. El granate y el verde son los colores predominantes en la BRMU; está presente en nuestra fachada, en nuestro mobiliario, en nuestra web, en nuestros folletos (vamos un empacho) pero vete tú a saber si por presión del lobby estudiantil, no terminamos con nuestra biblioteca como la casa que compartían Frida Kahlo y Diego Rivera.

La casa azul, cómic sobre Frida Kahlo y Diego Rivera

Ok, esta es de 1993, pero no
podía faltar

Nada en contra del azul, es un color que suele favorecer a casi todo el mundo, y crea ambientes de lo más interesantes. Pero también tiene sus inconvenientes, por ejemplo según otros experimentos: estar expuesto a una luz azul pasadas las 11 de la noche, puede producir insomnio; aumenta el ritmo cardiaco y eleva la temperatura (nada bueno en Murcia).

Pero en fin, mientras aguardamos que la demanda popular nos obligue a cambiar todas las luces de la BRMU (¡ahora que están todas recién cambiadas para gastar menos!): proponemos a nuestros estudiantes que se dejen por un momento sus equipos y apuntes, y recurran a nuestras colecciones. Está también demostrado, que interrumpir el estudio para disfrutar de algo que nos evada o nos guste, hace activar esa dopamina; y si encima predomina el azul en el objeto elegido, entonces, no habrá mejor regla mnemotécnica que nos haga triunfar en la próxima prueba.


El cómic y su excelente adaptación cinematográfica


Otro interesante cómic muy azul de nuestra Comicteca

El Kind of blue (Tipo de azul)
de Miles, el azul más cool
Y podríamos seguir recomendando obras "azules" hasta aburrir. Hemos elegido sobre todo películas y cómics, por aquello de la presencia del color, pero si nos remitimos a la literatura también tendríamos dónde escoger (Ojos de perro azul de García Márquez, Azul de Rubén Darío, Blanco en azul de Azorín, La guitarra azul de Banville, El azul del cielo de Bataille, El azul de la virgen de Tracy Chevalier...); y por supuesto muchos más cómics y películas (es lo que tiene el azul, que te activa la memoria), pero vamos dejándolo aquí.

Para cerrar vamos a matar dos pájaros de un tiro. Varias veces se nos han quejado algunas seguidoras femeninas del blog, de que en algunos posts que abordan, de un modo u otro, asuntos erótico-festivos, hemos recurrido a fotografías de mujeres. Pues bien, hablando de color azul y de paridad, ¿qué mejor que acabar con una foto de él? El azul de sus ojos, y todo él, era de los que activaban la dopamina (y otras cosas) sin necesidad alguna de esforzarse por recordarlo. 






Llueve sobre Paul, y mejor si es con música de fondo. Para demostrar que el amor por el azul no se quedó en los 80, la banda sonora la pone Lana del Rey; con un vídeo que bien podría haber dirigido Ridley Scott. Shades of cool: terminando con Newman y Lana no podía llamarse de otro modo.





2 comentarios:

Anónimo dijo...

EL AZUL, siempre me ha parecido un color muy vital: el azul cielo, el azul mar, etc. Hasta que me enteré que en la cultura anglosajona significaba todo lo contrario ( tristeza, melancolía, etc) es por ello que el cantante Roberto Carlos compuso la canción " El gato que está triste y azul..."

Es por ello que ahora me he pasado al VERDE( al verde que te quiero verde, al verde esperanza, al pensando en verde )me encanta el verde, excepto en la connotación viejo verde.

Jejejejejej bueno. bromas aparte, un post fantástico para iniciar el nuevo curso bibliotecario.

El blog de la BRMU dijo...

Ahora que lo dices vemos al blog muy verde (a veces incluso en todos los sentidos) y falto de azul. Vamos a tener que compensar esa carencia de alguna forma. Y lo que dices del azul en inglés como sinónimo de tristeza, efectivamente de ahí el género musical del blues. Pero en este caso es una melancolía demasiado bella para ahorrársela, así que de renunciar al azul, nada de nada.

Muchas gracias, nos encanta que lo hayas disfrutado.