martes, 20 de septiembre de 2016

¿La BRMU como biblioteca de un nuevo Lepe?

Lord Darth Vader y la escultura de La Dama de Murcia
 en la plaza Fuensanta de la capital



Un artículo de hace unos meses, publicado en El Mundo, planteaba la posibilidad de que Murcia se terminara convirtiendo en el nuevo Lepe. El autor (murciano para más señas) no se refería a que la producción de fresas iba competir con la del municipio onubense, ni que la playa de El Portus vaya a quitarle a Nueva Umbría, el segundo puesto como mejor playa nudista del país. A lo que hace referencia el artículo es al hecho de que Murcia se esté convirtiendo en el objeto de chistes, chascarrillos e incontables gracietas que la tienen como protagonista en las redes.

Un 95% de responsabilidad en este devenir de Murcia, y sobre todo de los murcianos, en protagonistas de bromas a su costa recae en los humoristas del célebre diario satírico El Mundo Today. De hecho,  el juego que los murcianos parecemos darles ha motivado que una de las líneas editoriales esté dedicada a los habitantes de Murcia.

También el Gran Wyoming en su espacio El intermedio ha prestado especial atención a lo murciano. Un compañero de la biblioteca sostiene que más allá de la gracieta puntual, detrás de esta fijación humorística por Murcia, hay un claro trasfondo ideológico; y puede que no le falte razón. El humor como arma política para escarnecer al ¿enemigo?





Murcia abrirá franquicias por todo el mundo, Descubre a los 20 años que vive en Murcia pero sus padres se lo ocultaban o Toda Murcia se trasladará al edificio España tras adquirirlo: son algunas de las "noticias" (algunas realmente hilarantes) que sobre Murcia y los murcianos ha publicado el diario en cuestión. El retrato de este espejo deformante nos asemeja más a los habitantes de Las Hurdes que Buñuel estigmatizó/inmortalizó en su polémico documental, que a los habitantes de una región cuya capital es la séptima del país por población.

Pero no toda la responsabilidad recae en los chicos de El Mundo Today; ya Muchachada Nui creó el personaje de El murciano en su Hora chanante, con el que clavaban muchos de los lugares comunes en torno al estereotipo de lo murciano. Todo ello ha sido lo que ha creado esa corriente de opinión (¿se puede llamar así?) que de vez en cuando salta por las redes dándole vueltas jocosamente a lo supuestamente murciano.





Sin ir más lejos, el pasado 27 de julio en que el hashtag #MurciaEsFea se hizo trending topic durante bastantes horas. Desconocemos quién fue el creador de tal afirmación, y qué intención le animó a hacerla (para buscar el origen de un linchamiento digital, como no se recurra a los cotillas del FBI, no hay nada que hacer); el caso es que provocó un previsible efecto rebote que lo convirtió en una espontánea y estupenda forma para promocionar el turismo de nuestra Región.




No merece mucho la pena estar pendientes de las tonterías que copan las redes día sí, día también. Pero como institución cultural importante en Murcia, qué duda cabe que el fenómeno de esta chanza continua es un fenómeno digno de cierto análisis.

Entre otras cosas, porque (esto va a quedar muy de biblioteca como templo de Alta cultura, es decir, rancio) pero lo cierto es que no eramos demasiado conscientes de esta percepción.

Ya repasábamos, en Murciano total, algunos de los estereotipos que han recaído sobre nuestra tierra, pero como decíamos entonces, qué duda cabe que el éxito de Ocho apellidos vascos ha reabierto el filón de los tópicos regionalistas como fuente de humor. Eso y el auge del humor cuñao: una actualización medio hipster de un tipo de humor que impera (y ha imperado) en nuestro país.





¿Pero realmente Murcia puede convertirse en el nuevo Lepe? La primera diferencia estriba en que el cultivo del chiste y el chascarrillo a costa de los leperos provenía de ellos mismos, y de su gracia innata. Es decir no había ánimo alguno de desprecio o mofa en sus exageraciones, ni miradas por encima del hombro, partió de ellos mismos y terminaron convirtiéndolo en fuente de ingresos.

En el caso de Muchachada Nui y su personaje del murciano, tampoco había actitud condescendiente de ningún tipo, puesto que antes que con los murcianos, explotaron a conciencia los estereotipos de La Mancha, de la cual son oriundos. Tal vez por eso, el humor de los Muchachada a costa de los tópicos murcianos resulta amable y cariñoso, mientras que el tono del Mundo Today o El intermedio  roza en ocasiones lo displicente.

En cambio, en las redes, no suele haber margen para los matices, es como escribe Andrés Barba en su ensayo La risa canibal: "Cada vez que un hombre abre la boca para reír está devorando a otro hombre". Ese ensañamiento sólo deja al aire las carencias del que utiliza el humor como arma arrojadiza  para crecerse sobre algo tan absurdo como son los tópicos.

Es curioso como los rasgos provincianos que exageran en los demás delatan su propio provincianismo. Tanto es el miedo a resultar poco cool en el mundo digital, que la risa se convierte en el peluquín con el que intentan camuflar la calvicie de su ignorancia, y lo que es imperdonable: su nula capacidad para la ironía. Y al final, la mayoría de las veces todo se queda en paletos haciendo chistes sobre paletos para  así disimular las carencias propias.

Pero en cualquier caso, sea cual sea el ánimo del que lanza la broma, lo que resulta un gran error, es ofenderse de manera desproporcionada.

Es lo que han hecho las autoridades del pueblo sevillano de Coria del Rio (Sevilla), ofendidos porque un personaje oriundo de Coria en la comedia Cuerpo de élite diga en un momento de la película: "en este pueblo o te metes a puta o a guardia civil". A ningún neoyorquino, ni madrileño, ni londinense, se le ocurría ofenderse porque, en una ficción, algún personaje despotrique contra su ciudad. No lleva a ninguna parte, y además es contraproducente y peligroso: un paso más e incurrimos en censura.






Cómic recién llegado a la Comicteca: Paletos
cabrones o cómo los estereotipos sobre el sur
se dan en todos los países
La actitud, en muchos casos, pasa por reírse de uno mismo desarmando así la posible condescendencia en la mirada del otro. Es lo que hacen muchos murcianos en las redes, exagerando cómicamente los estereotipos que los demás les reconocen como propios.

El cómico murciano Chema Ruiz lo explotó a conciencia con el Murcianico style; las marcas de patatas fritas Acho y Pijo lo han convertido en herramienta de marketing; el profesor de Educación Infantil, Israel Box con su  traductor murciano-español, español-murciano, explota en Twitter los modismos del habla autóctona desde lo jocoso; y miles de internautas recurren a la murcianía del acho como una seña de identidad.

No deja de ser una parodia, pero para quienes no se identifiquen con esa imagen, ni les haga gracia (no por ofensa, ni nada parecido, sino porque simplemente no le encuentren la gracia) el uso y abuso del acho pijo, ni estén dispuestos a convertir esas bromas en signos de identidad, la opción es celebrar lo que realmente tenga ingenio, y desechar lo demás. Ni orgullecerse asimilando lo que algunos usan como mofa, ni molestarse por una imagen en la que no se reconocen.

Hay demasiada creatividad, ganas de mover culturalmente Murcia entre los habitantes de la región, inquietudes y talento como para dejar que los estereotipos (más o menos graciosos), y los trending topic de aburridos internautas, definan cómo deben de ser los oriundos de un lugar por (como ya decíamos en Murcianía líquida) el mero hecho accidental de haber nacido en él.

Para cerrar, recuperamos un texto de nuestra BRMU Bizarra. Un prólogo a una biografía de 1934 sobre Isaac Peral (escrito en serio, sin ápice de humor) que en cambio consigue el efecto contrario. Queda patente que desde siempre, el ensañarse con los tópicos no ha significado otra cosa que un fracaso para la inteligencia.


"Dedico este libro a los inventores españoles, que tienen que sufrir las risas y eructos de los estúpidos señoritos de Bilbao (whisky, comilonas, incultura, ordinariez), las majaderías de los necios plutócratas de Cataluña (separatismo, cursilería, horterismo) y necedades de la burocracia madrileña (miseria e incomprensión misionista)…
Para que, a pesar de estas insensateces, continúe en sus trabajos pensando en España, de la que tan poco van dejando vizcaitarras, catalanistas, chupatintas y demás gentuza ignorante, religiosa, necia, beoda, y antiespañola y que nadie se ofenda, que lo digo por todos."
          Peral, marino de España (1934):
             biografía de León Villanua