jueves, 14 de abril de 2016

Leyendo sin manos y sobre ruedas




En Capitalismo canalla, César Rendueles nos describe la historia del capitalismo de los últimos siglos, y deja en muy mal lugar a frases hechas que glorifican al trabajo (asalariado se entiende) como el gran leitmotiv de nuestras vidas.

Mediante un recorrido hecho por la literatura que ha marcado a este sociólogo y filósofo, asistimos a un progresivo desguace del discurso dominante que se ha promovido desde el poder, desde mucho antes de que Reagan y Tatcher se amaran locamente en los 80.

El sudor de la frente, los callos en las manos como signos del esfuerzo, y de una vida con sentido: es un discurso que habría que empezar a desaprender o cuestionar. Y si es así con el trabajo, ¿qué no va a ser con el ocio?



Como prueban las deliciosas ilustraciones con las que se lanzaba el Soporte de lectura para el voluminoso Diccionario Holder en 1892. Fabricado por la empresa de Ohio, Holloway, su frase publicitaria lo dejaba claro:

"Los lectores y pensadores no son gente perezosa. Cualquier cosa que pueda conservar su fuerza física es útil"

El soporte de lectura Holloway estaba diseñado en madera y metal, con un tabla ajustable para graduar la altura del diccionario; se completaba con una lámpara, soporte para colocar libros en los laterales, y ruedas que permitían desplazarlo del salón al jardín, el baño o el dormitorio: logrando así una concentración absoluta en la lectura en cualquier estancia de la casa.

¿No sería una maravilla contar con algo así en la BRMU? Ya hablábamos en Posos de café. Segunda taza de algunos de los coffee table books que poseemos en nuestras colecciones; así que deberíamos sin falta, encargar un diseño similar en algún taller local. Si lo completamos con un sillón de esos que dan masajes, entonces ríete tú de los sillones de la Comicteca para echar una cabezada.

Pero los tiempos avanzan que es una barbaridad. Sólo hay que ver las adaptaciones que posteriormente ha conocido la idea de leer sin manos. Bastante más simple que el elaborado artilugio de nuestros antepasados; pero el soporte-parasol para la lectura tampoco está mal pensado, sobre todo para el largo verano murciano.



Aunque el más revolucionario quizás, sea el que lanzaba hace unos días el gigante Google. La bicicleta que se conduce sola ha sido el invento definitivo a la espera del coche que se conduzca solo. Como no podía ser de otro modo el lanzamiento de tan ecológico y revolucionario medio de transporte y lectura (esta última utilidad se la ponemos nosotros, que para eso esto es el blog de una biblioteca) tenía que ser en la ciudad con más bicicletas por metro cuadrado de Europa: Ámsterdam.

Logo de la campaña Ride for reading
Los testimonios de los primeros holandeses que han probado el invento, no pueden resultar más convincentes (a la que declara que resulta ideal para trabajar mientras vas en ella, le enviaríamos rápidamente un ejemplar de Capitalismo canalla). Que todo sea resultado de una broma de la empresa para celebrar el April Fools' Day (el día de los inocentes anglosajón) no nos importa lo más mínimo.

Deberíamos exportarla a Murcia desde ya mismo, así el Ayuntamiento no tendría que meter en vereda con multas a tanto ciclista que confunde las aceras con un circuito de carreras. Seguro que las bicicletas inteligentes rigiéndose por las leyes robóticas de Asimov (2ª ley: un robot no hará daño a un humano, ni lo permitirá), respetarían la integridad de los sufridos peatones, que han pasado a ser las víctimas propiciatorias de tanto ecologista sobre ruedas.

Tal cual como los artesanos (y aquí va el puntito demagógico) lo fueron de las ruedas de la industrialización que los arrolló en el XIX, según nos relata el ensayo con el que abríamos el post.





5 comentarios:

Anónimo dijo...

Los economistas siempre nos hemos cuestionado a ese "Capitalismo Canalla". El mercado en competencia perfecta es el mecanismo, que en teoría haría una asignación eficiente de recursos, esa es una cuestión que nadie puede obviar, lo que sucede es que el mundo real no cumple las condiciones ( transparencia, eficiencia y eficacia).

El Mercado de trabajo, ha sido por excelencia, el que se encargaba de efectuar una distribución eficiente de los recursos económicos a través del salario a las economías domésticas. Pero el mercado de trabajo, siempre ha sido un mercado imperfecto, altamente intervenido y por supuesto al arbitrio de otros intereses económicos, es por esto que en la actualidad se planteen otros sistemas que regulen la distribución de la riqueza, en función de otros variables que facilite una sociedad más igualitaria.

Lo que se debate en la actualidad es como se puede conciliar todas estas cuestiones con un mundo globalizado, donde se produce a unos niveles de vértigo pero no se distribuye de la misma manera, desplazando a la clase trabajadora a unos niveles de desempleo imposibles de soportar y otros sin embargo se les explota en condiciones infrahumanas. Es por ello que se impone un cambio en la mentalidad donde estos altos niveles de productividad conlleven una Sociedad del bienestar, donde los individuos estén ocupados pero no explotados, donde el individuo este en equilibrio con la naturaleza y con el mundo.

Anda se me olvidaba felicitaros por el post.

El blog de la BRMU dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El blog de la BRMU dijo...

Je, je muchas gracias por la felicitación, pero sobre todo por el interesantísimo añadido que has hecho al post. En este debate que mencionas se cifra nuestro futuro, que el libre mercado es algo necesario para hacer que fluya la economía es algo indudable, pero que no se puede abandonar a la propia autoregulación del mercado los derechos de los individuos, también. Después de un siglo tan sumamente polarizado como el XX, entre comunismo y capitalismo: nos preguntamos desde la ingenuidad ¿no vamos a ser capaces de hacer un mix entre lo positivo de cada uno, excluyendo el abuso intervencionista y paternalista del Estado y la ley de la jungla del más fuerte? Ver un documental de la 2, es muchas veces como ver una tratado de economía del capitalismo salvaje; y se supone que el homo sapiens ha evolucionado mucho respecto de los animales. ¿No vamos a ser capaces de encontrar un discurso intermedio y más racional? Será el gen egoista del que hablaba Dawkins, que no nos deja evolucionar. La lógica binaria está muy bien para los ordenadores, pero no para el género humano.

Tu argumentación tan interesante tiene la culpa, nos ha puesto on fire con el tema y ahora ha salido esta adenda rollera a un post en realidad muy liviano.

Anónimo dijo...

POR FAVOR....de rollera nada, en mi opinión, una adenda genial. Por cierto, no siempre podemos estar livianos y estupendos, aunque toque por ser finde, quizá es un intento más de esa programa que se supone que debemos de reproducir.

El blog de la BRMU dijo...

Toda la razón, además lo liviano en el tono no está nunca reñido con un contenido interesante. Sigue visitándonos, tu punto de vista resulta de lo más interesante.