miércoles, 30 de marzo de 2016

¿Quién le canta a Cervantes?



El músico neoyorquino Rufus Wainwright va a editar en breve un nuevo disco con el título: Take All My Loves: 9 Shakespeare Sonnets. Wainwright ha contado con la colaboración de otros cantantes y actores, para que interpreten o declamen, los sonetos shakesperianos que ha musicado y arreglado en colaboración con la BBC Symphony Orchestra.

La frase va camino del tópico: "Si
Shakespeare viviera ahora sería
guionista de televisión"
2016 está culturalmente polarizado entre los aniversarios de Shakespeare y Cervantes: y como no podía ser menos en estos tiempos, las polémicas sobre si nuestro país va a estar a la altura no se han hecho esperar. La Biblioteca Regional de Murcia, por su parte, está preparando sus propuestas: pero no vamos a desvelar nada, ni nos interesan las polémicas. A raíz de lo de Rufus, sólo nos preguntamos ¿quién le va a cantar a Cervantes?

Shakespeare está muy presente en la cultura popular del mundo anglosajón. La adaptación de sus obras al cine se mantiene de forma más o menos periódica, el espíritu de sus creaciones es invocado en muchas ficciones que arrasan a las masas hoy día (Juego de tronos, Los Soprano, House of cards, El Rey León…): lo shakesperiano mantiene una vigencia que sigue ampliando su eco generación tras generación. Pero, ¿y Cervantes? , ¿se puede decir lo mismo del mundo cervantino?

Shakespeare-patito de goma para el baño

A Shakespeare lo hicieron pop nada más surgir la cultura de masas que definiría el siglo XX, y sigue resonando en el XXI. Que la obra cervantina por excelencia ha inspirado ballets, óperas, musicales, zarzuelas, cine, series, dibujos animados, no lo vamos a descubrir aquí (más que nada porque en esta web del Centro Virtual Cervantes viene un resumen insuperable) que las comparaciones son odiosas, también: pero ahí va la deducción de Perogrullo ¿podría ser que Cervantes fuera menos pop que Shakespeare?


Cualquiera que haya parado en un bar de carretera de La Mancha, y haya visto los souvenirs quijotescos más kitsch imaginables atiborrando escaparates: nos dirá que ya estamos desbarrando una vez más. Pero precisamente por eso.




Mientras que el Quijote queda para souvenirs kitsch, Shakespeare da también para canciones pop y ficciones de rabiosa actualidad. ¿No será que no se ha profanado lo suficiente la obra cervantina?, ¿cómo es que el espíritu tan rabiosamente moderno de El Quijote no tiene más peso en la cultura tan superficialmente profunda, o profundamente superficial, de hoy día? La mayor falta de respeto a un clásico es que cada nueva generación no lo saquee alegremente. El bigote sobre la Gioconda que dibujó Duchamp fue el mejor ejemplo de la vigencia icónica del cuadro de Da Vinci.




Tal vez sea que aunque hayan alcanzado, como iconos globales, similares niveles de kitsch (souvenirs y demás atentados estéticos variados, mediante); el inglés tenga una dimensión más pop que Cervantes, cuyo estereotipo quijosteco sigue siendo propiedad de la academia, de lo docto, de lo serio: lo cual ha hecho que su impronta en la cultura de masas actual no sea tan acusada.

Metidos en faena, sólo hay que comparar un poco los ecos de ambos en el pop de las últimas décadas para hacerse una idea. Nada menos que The Beatles en 1967 ya “filtraron” El Rey Lear en su tema I am the Walrus; y desde ahí todo fue un sin parar: Elvis Costello, Lou Reed, Radiohead, The Smiths, Bob Dylan, o bandas que ya le homenajeaban desde su propio nombre:  Titus Andronicus o Shakespeare sisters.






En el repertorio pop cervantino nos encontramos otro tipo de intérpretes. [Inciso: a partir de aquí el texto está minado por enlaces de cuyos impactos al pincharlos no nos hacemos responsables].

Desde nuestro galán latino por excelencia Julio Iglesias con su patriótico Quijote, con bandera gualda en frenético ondear de fondo; a grupos ochenteros efímeros como los franceses Magazine 60 y su inenarrable Don Quichotte en estilo high energy; el astro adolescente británico Nik Kershaw, que mezclaba sin sonrojo alguno a bailarinas de samba, con bailaores de flamenco alrededor de su sufrida versión del hidalgo; pasando por la cantante eurovisiva Dana Internacional  encarnando a una Dulcinea del Toboso de lo más diva.

Nos dejamos en el teclado muuuchas otras muestras, pero es justo terminar con algo más reciente, y algo menos chirriante como el homenaje de Coldplay (el de la banda rumana de hiphop Doc & Motzu y su Doc Quijote, deja tan mal cuerpo que mejor lo obviamos).

El disco del inolvidable Drácula
cantando el Quijote: insólito pero cierto

En los 70, los cantautores de la pana hicieron que, para muchos: los poemas de Machado, Miguel Hernández, Alberti o Lorca se hicieran casi indisociables de las melodías que crearon para ellos.

Desde entonces, salvando casos aislados como Loquillo y sus trabajos con poemas de Luis Alberto de Cuenca o Gil de Biedma: la otrora fecunda simbiosis entre poesía y música pop no se prodiga mucho que digamos.

Puestas así las cosas, nos seguimos preguntando como al principio: y ahora, ¿quién le cantará a Cervantes?

No podemos cerrar sin algo de música in situ (el hacer, o no, clic en los enlaces diseminados por el post, dependerá de la capacidad para emociones fuertes de cada uno). Por eso, sin ningún ánimo de enfrentar al genio inglés con nuestro genio patrio, es justo que cerremos rizando el rizo con un clásico del pop autóctono a costa de la obra del bardo de Avon.

Todo un vídeo digno del programa Cachitos de hierro y cromo de incomprensible puesta en escenaque deja claro que en esto del dislate pop ningún inmortal queda indemne.





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Un post rotundo, me ha dejado sin palabras, muy bueno. Interesante el enfoque de hasta que punto la cultura de masas nos pueden acercar a la ALTA LITERATURA y hasta que punto la adultera.

Supongo que los detractores tienen sus razones veces rozan de ser excesivamente puristas y los defensores las suyas. En mi opinión y al igual que pasa con las novelas que se llevan al cine o a la pequeña pantalla todo depende de la calidad con la que se lleve a cabo la empresa.

En cuanto al post no puedo nada más que daros la enhorabuena.

El blog de la BRMU dijo...

Muchas gracias, nos alegra mucho que te haya gustado. Y tu reflexión es el contrapunto perfecto. Las formas en que la cultura de masas se apropia de los iconos de la Alta cultura siempre un filón a analizar y explotar, y si es con un poco de sonrisas de por medio: mejor que mejor.