lunes, 10 de diciembre de 2012

Prêt-à-porter bibliotecario

Pidiendo para un Chanel en el barrio de Salamanca en Madrid

La artista española Yolanda Domínguez ha vuelto a llamar la atención con una nueva acción artística, que llevó a cabo recientemente en una biblioteca de Milán. En ella, una lectora arranca hojas de La metamorfosis de Kafka ante el estupor del resto de usuarios de la biblioteca, y va introduciéndolos en su escote para aumentar el volumen de su pectoral, y de esta manera denunciar el canon estético que se les exige a las mujeres en nuestra sociedad.





Nosotros respetamos muy mucho, la denuncia de dicha artista, cuyas performances son realmente divertidas y originales, pero lo cierto y verdad es que no nos haría ninguna gracia que a nuestras lectoras o lectores, les diera por ponerse reivindicativos a base de arrancar hojas de nuestros libros y rellenarse partes de sus anatomías.
 

Hinchables, otra obra de Yolanda Domínguez
 

Vestido estantería de María Cornejo
Por eso, en previsión de posibles imitadores, vamos a dar ideas menos contundentes, a ver si en vez de meterse páginas bajo la ropa, optan por vestirse con creaciones que reivindican la letra escrita, y por extensión a las bibliotecas, tan necesitadas siempre de reivindicaciones.

No es ni mucho menos la primera vez que lo hacemos, ya abordamos el maravilloso mundo de los complementos en Look chic book, o en Eau de Bibliothèque o Drogas de tapa dura donde descubríamos hasta el perfume ideal para los amantes de los libros.

Ya lanzados, hasta podríamos crear una línea de baja costura BRMU que compita con cadenas como Zara o H&M. Mientras, proponemos una serie de imprescinbles para cualquier fondo de armario que se precie de estar a la última.

Desde el vestido estantería, a los zapatos letrados, pasando por los vestidos de papel, hasta llegar como en cualquier desfile de moda que se precie: a la joya de la colección con el traje de novia.




 
Como puede comprobarse la mayoría de estos diseños son low cost  (utilizar mucho extranjerismo es un must, cuando se habla de moda), y casi cualquiera puede fabricarlos. Los materiales son fáciles de conseguir, y ya todo depende de la maña costurera de cada uno.

Traje de noche de periódicos
reciclados

Entre las tendencias barrocas y austeras, en las que se polariza la moda en tiempos de crisis, claramente estarían dentro de las austeras; tanto es así que de ponerle un nombre a esta línea, ninguno sería más apropiado que el de estilo Carpanta. 

Algo básico, la elección de complementos



 









La respuesta a qué se puede hacer con los papeles que se atascan
en la fotocopiadora


El vestido del libro iluminado

El final de todo desfile que se precie: el traje nupcial