lunes, 19 de noviembre de 2012

Parte de guerra

Parada de gnomos nazis en Nuremberg creada por Ottmar Hoerl

Ya preveíamos que la guerra entre las pequeñas bibliotecas libres y los gnomos de jardín (quien no sepa de qué estamos hablando, puede ponerse en antecedentes en este post), iba a conocer episodios especialmente cruentos, y así está siendo en localidades como Whitefish Bay.

Mapa del campo de batalla de Whitefish Bay
En esta bahía del pescado blanco (que así se llama en castellano el susodicho pueblo) está prohibida la instalación de buzones y otro tipo de instalaciones en la parte delantera de las viviendas. Una victoria que seguro que los gnomos sabrán aprovechar en esta confrontación mundial por el dominio de los jardines.

Máxime cuando la ofensiva de las pequeñas bibliotecas libres ha conseguido ocupar casi 5.000 plazas en los 34 países que llevan invadidos. Pero la contienda tiene visos de recrudecerse al abrirse frentes hasta el momento insospechados.

Por una parte los promotores inmobiliarios mantienen que las pequeñas bibliotecas libres son un valor añadido a la hora de vender inmuebles (¿servirían de algo para deshacerse del stock de nuestro parque inmobiliario?); por otro, hasta la Iglesia se ha visto envuelta en la conflagración, al haber sido la primera en situar una pequeña biblioteca libre en su jardín, que le ha llevado a acusaciones de favoritismo.

Los poderosos lobbies de los gnomos de jardín deben estar frotándose las manos, al ver este primer revés en el imparable avance del heroico ejército de las pequeñas bibliotecas libres.

Idílica plaza tomada por una pequeña biblioteca libre

Y como las casualidades no existen, no sabemos si el reciente estreno de la película francesa En la casa, es parte de una hábil campaña para desmoralizar a los gnomos. La película de François Ozon combina casa con jardín en una de las películas más excitantes, bellas, inteligentes y apasionantes que se han hecho en torno a la creación literaria. Y si quien esto lee confía mínimamente en nuestro criterio, no debería perderse.

En cualquier caso, aventuramos futuros partes sobre este conflicto: metáfora perfecta de la supervivencia de las bibliotecas frente a la cultura de mentes enanas que muchas veces nos invade. Como dijo el escritor y corresponsal de guerra Vasili Grossman:
"lo mejor sería vivir con la mujer que uno ama en alguna casa perdida en lo más profundo del bosque […] no es la guerra lo que alimenta a un hombre




Fuente: Shorewood