miércoles, 21 de noviembre de 2012

Escenas de la lucha de clases en Silicon Valley

Campaña de derechos humanos
sobre sátrapas e Internet: Ahmadineyad 

Si hace poco surgía el neologismo nomofobia para definir el pánico a salir sin móvil; ahora las bibliotecas siempre atentas a cualquier situación para medrar, no dudan en presentarse como la mejor solución para ésta y otros tipos de adicciones.

Siguiendo el ejemplo del magnate de Eurovegas Sheldon Adelson, cuya labor filantrópica incluye financiar investigaciones para superar la ludopatía: las bibliotecas, una vez pertrechadas de gadgets tecnológicos con los que enganchar al público, ahora ofrecemos terapias para desintoxicarlo. 

Raúl Castro

Resultan de lo más simples: quien decida salir del trance digital sólo tiene que levantar la mirada y comprobar que nuestra oferta física y tangible permanece fascinantemente ordenada en nuestras estanterías.

Eso de tener cuenta en Facebook, Twitter, Tuenti, Instagram, y en mil sitios web más, es lo menos exclusivo y moderno que quepa imaginar, ahora lo que se lleva es la desconexión, y si no, que se lo pregunten a las brillantes mentes de Silicon Valley.

Hugo Chávez




Según un artículo del New York Times, en el centro neurálgico donde se idean todos los avances tecnológicos que terminarán por robarnos el tiempo y el sueño: algunos de sus más ilustres mentes, han optado por enviar a sus hijos a estudiar a la exclusiva escuela Waldorf. Se trata de un centro escolar donde las explicaciones se escriben con tiza y en una pizarra de toda la vida, y en donde las manualidades y el juego son piezas básicas del aprendizaje.


Frente a las ventajas pedagógicas de las nuevas tecnologías que muchos esgrimen, esta tendencia aboga por ver al ordenador como una simple herramienta que hay que saber usar como cualquier otra, sin que nos determine, ni termine definiéndonos. Hasta en el mismísimo Silicon Valley, se están desarrollando aplicaciones para favorecer la desconexión, o cortar el acceso a redes sociales en los equipos.


Aula típica en The Waldorf School of Peninsula

Al fin y al cabo todo termina siendo una cuestión de clases: "el sobreconsumo es cosa de las clases populares" es una de las conclusiones con las que termina dicho artículo. Por eso, las bibliotecas te ofrecemos la posibilidad de que seas exclusivo, único, especial, diferente y te desmarques del rebaño: desconecta y resbusca por nuestras estanterías.

Pero eso sí, para evitar síndromes de abstinencia bruscos, lo preceptivo siempre es mantener una pequeña dosis, y este blog está recomendado médicamente para evitar cualquier tipo de mono, o de delirium tremens como el de este terrorífico corto: