jueves, 29 de noviembre de 2012

BRMU Bizarra. Novena entrega




Vamos acercándonos al final de esta BRMU Bizarra, gustamos de números redondos y la décima entrega será la última. Por eso en esta novena entrega recurrimos a un popurrí que por un lado resulta de lo más apropiado para el espíritu de esta serie, y por otro nos permite rescatar algunas de esas joyas que seguimos atesorando.

Si hemos dedicado entregas a las postales, a carteles de cine, cómics o portadas de libros, en esta entrega nos lanzamos al revoltijo, pero pese a ello con alguna novedad que hasta el momento habíamos descuidado, como son las revistas, y concretamente la publicidad en esas revistas.

Hara Kiri era una revista francesa (que conoció edición española) cuya propuesta para un autobronceado instantáneo en su portada del mes de julio de 1965, es de lo más bizarro que hemos visto en mucho tiempo. 

En dicha revista se combinaba el humor y el erotismo de las maneras más delirantes que se
   



puedan imaginar: fruto de ello es el striptease publicitario del detergente OMO: la blancura perfecta para la mejor vida marital expresada en ese ¡Bravo OMO!, con que lo celebra el marido que aguarda en la cama.

En el mismo año, pero en distinta revista (en este caso Playboy) aparecía el siguiente anuncio. Una muestra más para ese estudio oficioso que sobre las relaciones entre hombres y mujeres, hemos ido pergeñando en esta serie.





Y cambiamos de tercio pero sin dejar el ámbito de las tentaciones (después de todo somos la Biblioteca tentadora, según la afortunada expresión de nuestra compañera DMC). De la portada del libro de la izquierda, que no se sabe si trata sobre pesca, o (en vista de la cara del sujeto y del título) de algún tipo de perversión acuática; a la insinuante portada de la novela Triángulo desnudo, una historia sobre intercambio de parejas, y no precisamente ortodoxo.




No podíamos olvidar una de nuestras mayores minas, como ha resultado ser la Mediateca: con sus portadas de discos o sus carteles de cine. En el apartado musical elegimos como representantes en esta miscelánea a dos insignes figuras: el Marqués de Porrina, y a Gaspar, que aunque menos conocido, nos ha ganado con su entusiasmo y entrega popular. Su hit Oye el grito de tu pueblo, pareciera un himno reivindicativo digno de movimientos tipo 15M.




El Marqués de Porrina fue un adelantado a su tiempo, que supo intuir la trascendencia de la indumentaria para triunfar como artista. El que se autodefinió a sí mismo como “el gitano más ‘siñorial’ de todos los tiempos”, y que alcanzó la nobleza gracias al Marqués de Villarverde (yerno de Franco, que así lo bautizó en una noche de farra y borrachera): nos impacta especialmente por esa impresionante corbata de perlas que luce, y que señalamos oportunamente para que a nadie pase inadvertida.

El otro filón, el dedicado a los carteles de cine, nos depara placeres estéticos y temáticos tan exaltados como estos títulos que ordenamos describiendo un recorrido moral. Desde el libertinaje de los dos primeros, hasta sus consecuencias en el tercero que erige al 5º mandamiento como proclama antiabortista, hasta llegar al Apocalipsis con el advenimiento de las bestias.





Hemos reservado para el final de este popurrí lo más racial y auténtico. De la imponderable colección de postales reunidas por nuestra compañera CM (nunca le estaremos lo suficientemente agradecidos) ofrecemos una selección que hará las delicias de todo connoisseur (sólo poniéndonos así de cursis pueden salirnos las palabras ante tamañas maravillas).








Auténticas virguerías fotográficas que sin necesidad de 3D consiguen transmitirnos todo el arte y el tronío de estas estampas cañís, hechas de cartón, encaje y lentejuelas. Y que nos dan pie para el lucido colofón con el que vamos a cerrar esta entrega. Haciendo patria y olé!!


Y una vez puestos raciales, y coincidiendo con que nuestro Picoesquina de estos meses está dedicado al Planeta Murcia: ¿qué mejor que homenajear a alguna figura de nuestra tierra que esté a la altura de los valores éticos y estéticos de esta serie?

Quedaría muy oportuna Antoñita Peñuela, la flamenca ye-yé nacida en Murcia, y cuyo éxito La espabilá, se ajusta como un faralá a este post. También podíamos recurrir a la algo más obvia Bárbara Rey con su Libro de amor; pero queremos hacer justicia, y si hay alguna estrella nacida en Murcia digna musa para esta serie esa es, sin duda, la simpar Charo.

Única murciana que ha salido en Los Simpson, en Vacaciones en el mar, o en las películas de catástrofes de Aeropuerto. Charo lleva décadas moviendo sus maracas al grito de cuchi-cuchi. Y será por nuestra impericia con el callejero, pero no hemos localizado ninguna calle con su nombre. Sería duro admitir que la artífice de un vídeo tan, tan, tan... como España cañí, no sea profeta en su tierra.

Nosotros por si acaso, concluimos con una actuación setentera en la que aparte de su desbordante vitalidad y gracejo, queda claro que Charo nunca precisó de un servicio como nuestro Yes, we can para mejorar su inglés, y hacerse un hueco en Las Vegas o en Hollywood.