miércoles, 19 de septiembre de 2012

Biblioteca gore

La Biblioteca Regional en un baño de sangre

No es la primera, ni será la última vez que hablemos de videojuegos y bibliotecas. Precisamente hace poco se han sumado nuevos argumentos a favor de la presencia de videojuegos en nuestras instituciones.

Según investigadores de la Universidad de Alcalá y de la UNED, los videojuegos pueden ayudar y mejorar el aprendizaje de estudiantes con trastornos en el desarrollo, e incluso la catedrática de Educación, Esther del Moral, ha declarado que: “los videojuegos aceleran el aprendizaje y mejoran la concentración”, algo que suena extraño ante el ritmo cuasi epiléptico que suelen manejar este tipo de entretenimientos.


El logo de Gears of War, toda una promesa de emociones fuertes

Claro que la noticia no detalla, si han contemplado juegos del tipo Gears of War; en el que como ya es costumbre en tantos otros videojuegos, se incluye una escena en una biblioteca. Y aquí volvemos a uno de los leitmotiv de este blog: el estereotipo de las bibliotecas en la cultura popular.

Si en Perpetuando estereotipos, destrozando bibliotecas, recogíamos la imagen del bibliotecario según la última de Spiderman; en esta ocasión ilustramos la entrada con otra biblioteca destrozada pero esta vez a lo bestia: con vísceras, sangre y violencia extrema incluidas.

En películas tipo Indiana Jones, las bibliotecas eran el punto de partida para la aventura; pero está claro que en las ficciones de hoy día, las bibliotecas son estupendos lugares para destrozar y aniquilar. No sabemos, si al tiempo servirán para despertar el amor por los libros, y una vez relajados después de tanta masacre, el aprendizaje se haga mucho más llevadero.