lunes, 11 de junio de 2012

Recortando los recortes



Repasar la prensa estos días es un continuo sobresalto, por eso hemos preferido coger las tijeras, y fabricar nuestro propio coctel de noticias para este lunes tumultuoso. Hemos recortado de aquí y allá, rescatando noticias que nos reconforten de algún modo.

Manuel Rivas
El primer recorte es del artículo que Manuel Rivas publicó ayer en El País (La resistencia erótica de las bibliotecas), que en un domingo tan poco dado a la placidez informativa nos resultó todo un alivio por fragmentos como estos:

“es difícil señalar un lugar donde se dé mayor diversidad, mayor mezcla entre gente de diferentes generaciones, clases sociales, géneros, orígenes, ideologías, creencias o estéticas que en una biblioteca pública. Se habla mucho de los bajos índices de lectura en España, pero se habla poco de la gran revolución vivida en muchas ciudades, grandes y pequeñas, al crear, y con bajo coste, redes de bibliotecas públicas. No hay ninguna entidad, ni siquiera deportiva, que en proporción tenga tantos asociados como las bibliotecas públicas."
“[…] En la ciudad pluricéntrica, la biblioteca […] debería ocupar los lugares de referencia, la primera marca en las coordenadas humanas de la ciudad. El lugar sentipensante, de resistencia y re-existencia.”
Argumentos que en más de una ocasión hemos bosquejado en este blog, y que escritos por Rivas nos emocionan doblemente. Si algo queda que nunca se podrá recortar, eso es el talento, y las bibliotecas somos el refugio idóneo para que todo ese talento se forme, gracias a nuestros fondos.

Talentos que transformen el recorte en arte, como hace el cineasta Lewis Klahr; que recorta cómics antiguos, revistas o fotografías para construir fascinantes películas que nos permiten despedirnos reconciliados con el significado del verbo recortar: